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Pese a la lluvia de este invierno, los socios y simpatizantes de la Peña Carnavalesca La Tagarnina recogieron 275 kilos de este manjar, una vez peladas y cortadas. En total participaron en la recolecta 46 personas que desde primeras horas de la mañana, 7,30 h, se desplazaron hasta la finca de Zanona en el Parque Natural de Los Alcornocales.
Una vez en el campo, con una mañana de intenso frío, los tagarnineros repartidos en grupos procedieron, con el escardillo en mano, a amontonar y pelar las tagarninas, que en esta ocasión fueron grandes y buenas, para que otro grupo las fueran introduciendo en los sacos para su posterior traslado a la sede de la peña. La maquinaria funcionó a la perfección de manera que para la hora del desayuno, aproximadamente a las diez y media de la mañana, ya se podía ver el fruto del esfuerzo, los kilos de tagarninas se acumulaban en la furgoneta.
El desayuno campero consistió en café, pan moreno, manteca blanca y colora con carne de venado, morcilla, chorizos y aguardiente y anís Cózar de la Villa para combatir la humedad y el desagradable molesto viento que azotó la zona, que fue desapareciendo conforme se entraba en calor con el esfuerzo del trabajo.

Sobre la una y media de la tarde se volvió al local de la Peña para degustar un exquisito estofado con carne de venado acompañado de cerveza fresquita, vino de la tierra y refrescos. Posteriormente, se procedió a cortar las tagarninas, labor que se prolongó hasta las seis de la tarde. Una vez terminada la jornada se inició el tradicional concurso “al mejor aforador” para acertar, a ojo de buen cubero, cuantos kilos se había extraído de la madre tierra. El ganador fue Jesus Marchante Saavedra, que se acercó con 275 kilos. Al finalizar la jornada las tagarninas ya preparadas se guardaron en cámaras frigoríficas para su conservación hasta el próximo sábado, 21 de este mes en que se celebra la XIX Tagarninada Popular en la explanada del Polideportivo San Rafael.
Para su presidente, Nicolás Ceballo, “lo más difícil ya está hecho, puesto que lo peor es que no acompañe el tiempo y llegue el día de la Ada sin recoger las tagarninas”. Ahora queda la preparación del potaje.
