:: Pregoneros ::
Cuando alguien hace un par de semanas
Me dijo que me encartara de hacer este pregón
Me pareció una idea de lo más descabellada
¿Un pregón en la tabarninada?...
…No veas tu que mogollon.
Tendría que hablar de carnavales
Pero cuando cogí el lápiz y me puse a escribir
Decidí dedicar el desarrollo del pregón
A la mejor chirigota, cuarteto, agrupación
A la mejor de todas, pero qué difícil elegir.
Y pensé que estaría bien hablar de unos Romanos
Que allá por febrero del año ochenta y dos
Con unas sabanas al hombro y unas hojas de laurel
Junto con los Maletillas de la peña comenzaron la tradición
De comprimir el humor en la letra de un cuplé.
¿O por que no hablar de los Monstruos…?
Amigos que asustaron con su gracia y buen hacer
Compartiendo año con aquellos que en camisón
Se echaron a la calle vestidos de dormilón
¡Cuánto tiempo desde entonces… era el año ochenta y tres.
También me vino a la memoria
Una chirigota en minifalda disfrazada de Mayorettes
Y con ella recuerdo unos zorros Bingueros
Que comenzaban así su andar chirigotero
¿Para ellos el pregón?... veremos a ver.
¡Ya esta pensé!... de la chirigota de los Llanitos
De todas, sin duda, mi más querida agrupación
Aquella que compitió con el Gorila de Papa
Que canto a un tal Tanasio, una lágrima de escapa,
E hizo de esta fiesta una gran celebración.
Pero no, recordé, que sólo un año después
Un pasodoble hizo a todo un pueblo temblar
Recordaba al Serecola, por todos tan querido
Que hizo que aquellos cabritos con sus cuernos retorcidos
De mi memoria no hayan podido ser borrados jamás.
Seguía pensando de quien hablar en el pregón
Y volví al ochenta y siete, aquellos buenos días
En que la unión nacida de una docena de amigos
Se visito de harapos y cargo de fantasía
Para dejarnos su copla disfrazada de mendigos.
Pero los años pasan y ya en el ochenta y ocho
Doce huevos recién puestos abrieron su cascaron
Saliendo de su adentro la sonrisa y el cuplé
Para, haciendo una tortilla de pura imaginación
Llenar nuestras calles de su humor y su saber.
Que dichoso este pregón, mejor es que lo dedique
Al año ochenta y nueve, ¿y por qué?
Por que dos agrupaciones hicieron su aparición
Aquellas locas fichas escapadas de un domino
Y unos muñecos salidos de los vagones de un tren.
También podría dedicarlo al carnaval del noventa
Un año de tristeza para todos los de aquí
Y aunque no podría omitir al Gorila y su cuarteto
O los sones de aquellos bufones inquietos
Todo se vino abajo por la tragedia de Luís.
Pero la vida continua y llegó el noventa y uno
Que vio como surgieron tres chirigotas locales
Unos muñecos de fría nieve pero caliente corazón
Unos sombreros de mago con el conejo al aire
Y unos presos que acabaran de salir de la prisión.
Pero también el carnaval noventa y uno
Esta grabado en esta cabezota
Por el parto de una nueva agrupación vecina
Que no fue cuarteto, comparsa ni chirigota
Pero que si dará la nota: la peña la Tagarnina.
Y no podría terminar de rezar este rosario
Que va dedicado al carnaval de Los Barrios
Sin hacer mención, por que la ocasión así lo manda
A Marchena, Felipón, al Corralo, al Nene y Mario
Y en el nombre de todos ellos, a nuestro Paco la Fernanda.
Y como no me pongo de acuerdo sobre lo que debo hablar
Lo mejor es que deje, este pregón para otro día
Así que vengan tagarninas, no se vayan a acabar
Y una cerveza, Nicolás, mira que me gusta fría.
Pero permitidme un consejo y ya acabo del tirón
Por muchos carnavales que hayamos disfrutado
El mejor es siempre el que todavía no llego
Así que venta, a buscarse un disfraz
Y que viva el carnaval… que es el noventa y dos.
Alfonso Vera